Clot d´Espolla, el misterio de Bañolas

Clot d´Espolla, panorámica

Clot d´Espolla, el misterio de Bañolas (Banyoles)

 

Dónde estamos?

 

Clot, sequía extremaPues esta vez no se trata de un río, afluente o lago sino una simple pradera que rodea una vieja y polvorienta cantera de esquistos abandonada. No parece el lugar más indicado para hablar de biotopos acuáticos o hacer fotografías subacuáticas pues generalmente se muestra como en la imagen (Ortofoto ICC), un páramo.

Apenas dos hectáreas de secano en el que se dan una serie de circunstancias que hacen de este lugar uno de los más curiosos de todo nuestro recorrido. Pronto veremos el porqué.

Una vez más para situarte, clica aquí>

 

Y por qué aquí?

 

-Vamos a asistir de primera mano a la mayor transformación del paisaje que hasta ahora hayamos visto en este trabajo y a una velocidad de vértigo.

-Conoceremos a un fósil viviente de tres ojos que se ríe del paso del tiempo: Nace, crece, se reproduce y muere en semanas.

-Descubriremos algunos de los mecanismos que permiten a la vida acuática afrontar grandes sequías con estrategias sorprendentes.

-Y por fin, desvelaremos el “misterio” de Bañolas (Banyoles) al que ya hemos hecho referencia en varias ocasiones…

 

El agua, factor esencial y elemento transformador

 

Clot en sequía

Invierno- primavera 

Nos encontramos en una pequeña depresión, una pradera que padece al menos dos ciclos secos o muy secos al año. Uno determinado por las bajas temperaturas invernales y otro por las altas estivales y ambos bajo la escasez de lluvia. La tierra se muestra cuarteada y polvorienta y los restos de lo que fueron pastos no son mas que tristes matas secas esperando tiempos mejores.

No obstante algún juncal se mantiene a la espera y ya nos da una pista de que las cosas no siempre son así…

 

No es el único indicio aparente de que aquí ocurren cosas raras porque si echamos un vistazo al prado podremos observar unos extraños restos vegetales que lo cubren todo…

 

Clot d´Espolla, sequía

 

Clot en sequíaPara aquellos acostumbrados a pisar monte, bastará un breve paseo para observar cosas fuera de lugar en un paraje que en estos momentos resulta inquietante…

Si seguimos las pistas y buscamos el punto más elevado acabamos encontrando este orificio en el suelo que podría recordar a un antiguo pozo abandonado que ha sido rellenado con escombros y en el que aparecen algunos musgos y helechos, síntoma de cierta humedad:

Es el Clot d´Espolla, protagonista del fenómeno que dará explicación a estas y otras cuestiones que ahora trataremos.

 

Una simple tormenta local

 

Un frente de levante nos trae algo de agua en forma de tormentas. No es mucha precipitación pero si la suficiente como para reverdecer la pradera y acumular un poco de agua en el fondo de la vieja cantera.

Clot tras una tormenta

Esto dispara la alarma y provoca el caos entre la fauna invertebrada que corre el riesgo de ahogarse y se apresura por acceder a tierra firme. Cualquier roca se convierte en refugio de saltamontes, grillos, mantis, caracoles y babosas convirtiéndose en una trampa de la que se van a beneficiar las aves del lugar.

Clot, tormenta

Clot, tormenta

Como siempre, no perderemos la ocasión de meternos en la escasa columna de agua aprovechando que la niebla desaparece.

El primer paisaje surrealista de este artículo, no será el único. Una pradera sumergida en la que sus plantas terrestres ahora languidecen bajo el agua, algo que no afecta a este sapillo pintojo (Discoglossus pictus) al que hemos pillado “in fraganti” mientras nos espiaba…

Discoglossus pictus, Clot

 

Clot tras una tormenta

 

Y tras la tormenta, llega la calma…

 

El Clot tras la tormentaPrimavera- verano

Aparece el verde! Tan solo ha sido una falsa alarma. Nuestra charca desaparece en pocos días y con ella el intento frustrado del universo acuático por conquistar la pradera, ya habrá ocasión pues aunque temporalmente, lleva consiguiéndolo desde tiempos inmemoriales.

Y es que si alguien ha salido beneficiado de este pequeño evento ha sido el prado y con él los insectos supervivientes. De nuevo, el imperio de los saltamontes, grillos, mantis, abejas, etc… reclama sus dominios en un pasto ahora renovado y de hecho, pude comprobar que hasta los conejos lo agradecieron con nuevas camadas.

 

El Clot, tras la tormenta

 

Las paredes de la vieja cantera ahora se asolean presenciando como la hierba se abre camino alimentándose del sol y los nutrientes que le aporta la materia orgánica degradada tras la sequía, la posterior tormenta y no lo perdamos de vista, las ovejas que de vez en cuando pastorean por aquí.

 

El Clot tras la tormenta

El verano transcurrirá plácidamente. Los pastos se agostarán de nuevo ante la falta de lluvias y el descenso de las temperaturas propio del otoño se hará manifiesto junto con la caída de las hojas de los árboles caducos, típico.

 

 

Mientras tanto nuestro enigmático agujero, ahora más verde, se muestra impertérrito y sin signo alguno de actividad que nos pueda hacer sospechar nada aún…

 

 

Ahora sí que va en serio: Agua va!

 

Se acabó la calma y la vida plácida en la pradera se va a ver truncada súbitamente. Ya comentamos en el artículo destinado al Llierca los devastadores efectos de un temporal de levante que hizo subir el nivel de las aguas varios metros y sacó de su cauce al río. Conocedor del misterio que pronto aclararemos, tardé pocos días en volver a nuestro estanque y acerté de lleno (Nunca mejor dicho)

 

El Clot, crecida

Otoño- invierno

Arranca el mes de diciembre, tan solo han pasado tres días de las tormentas que arrasaron la Alta Garrocha (Garrotxa) y aquí, en otra cuenca y a unos 60 Km. de distancia, ocurre algo asombroso.

He madrugado. Estamos a tres de diciembre del 2014. Pese a hacer un buen día la temperatura del aire ronda los 7ºC cuando llego a la zona y me encuentro esto.

De un día para otro toda la zona aparece inundada. No tan solo la cantera que ahora permanece a unos tres metros bajo la superficie sino los aledaños. Pierdo los puntos de referencia y me cuesta un poco situar la cámara.

 

Clot inundado

 

Una sospechosa bruma nace del agua y nos desdibuja el horizonte. Va a tocar sumergirse y la verdad es que el clima no invita…

 

Clot, surgenciaVolvemos a las fauces de nuestro misterioso agujero que por fin acaba de demostrar su verdadera misión: Todo un río subterráneo mana por él. Aquí tenemos el origen de tanta agua en tan poco tiempo!

Me armo de valor (El traje de neopreno en casa, claro) y sorpresa, la temperatura del agua debe rondar los 22ºC.

Tengo la sensación de sumergirme en una fuente termal en pleno invierno, sensación que queda eclipsada rápidamente tras observar el increíble paisaje que me envuelve.

 

Un festival de verdes, azules y tonos turquesa que ya conocía pero sobre un biotopo poco menos que “absurdo”. Es el mundo al revés, la conquista del medio terrestre rendido al acuático en una escena irreverente…

 

El Clot, surgencia

 

…que me obliga a abusar un poco de las imágenes de formato medio para que os podáis hacer una clara idea de lo extraño del lugar.

Y la pradera? Solo hay que girar la cámara 90º porque la transparencia del agua nos ofrece una visibilidad formidable:

Clot inudado, ribera

 

Pero es la luz y el color lo que me obliga a permanecer estático disfrutando de un espectáculo irreal.

Clot inundado, pradera

 

Que salvando enormes distancias me recuerda a aquellas imágenes de las praderas de El Pantanal tras la crecida. No faltan detalles familiares para un acuariófilo como el burbujeo de la hierba en su esfuerzo por intercambiar gases bajo la luz solar filtrada por el agua, pero aquí nadie inyecta CO2.

Pradera sumergida

Límaco víctima de la inundación

Pero no permitamos que esta belleza desvirtúe la tragedia pues estas fotografías son la crónica de una batalla perdida con un inestimable número de bajas, el altísimo coste que requiere la sustitución de un ecosistema por otro, una cadena trófica por otra. Aquellos capaces de batirse en retirada lo harán apresuradamente aunque la peor parte se la llevarán los más lentos y naturalmente los estáticos del reino vegetal. Todos estos animales y vegetales que ahora perecen deberán sustentar al “nuevo orden subacuático” que está a punto de establecerse y en el que nos vamos a centrar a continuación.

 

Un ciclo que se repite desde la noche de los tiempos…

Ortofoto archivo, propiedad ICC

Clot en sequía

Clot, ribera

Clot en sequía

 

Ortofoto archivo, propiedad ICC

Clot, surgencia

Clot inudado, ribera

El Clot, crecida

 

Ortofoto archivo, propiedad ICC

El Clot secándose

Clot ribera 03 HR

Estanque semiinundado

 

Ortofoto archivo, propiedad ICC

El Clot tras la tormenta

Clot. ribera

El Clot tras la tormenta

 

El nuevo reino

 

Primavera

Estanque semiinundadoHan pasado apenas dos meses de la inundación. Las aguas remiten inexorablemente y su nivel desciende devolviendo parte de sus praderas a su estado natural. En estos momentos quedan tres pozas, el estanque (Cantera), otra pequeña charca integrada en el prado y nuestro intrigante agujero, claro está.

Sobreviven muchas cespitosas milagrosamente y buena parte de las especies terrestres que permanecen sumergidas están marchitando o ya perecieron. En estas breves semanas se está dando una histérica actividad que podremos apreciar en las siguientes imágenes, pese a ser estáticas.

Una fuerte carga de materia orgánica está siendo degradada rápidamente por hongos y bacterias sobrecargando de nutrientes la columna de agua. Esta eutrofización se hará presente y determinará la altísima productividad del medio materializada en una explosión de algas y zooplancton que como veremos en ocasiones nos dificultará la toma de fotografías en un biotopo temporal de una riqueza incomparable.

La altísima densidad de las poblaciones se hace patente en los diversos niveles de la escala trófica y si despojamos al concepto paraíso de las connotaciones relativas a la confortabilidad humana y nos centramos en lo ecológico, creo que aquí tenemos uno…

 

Tres biotopos locales diferenciados

 

Tres biotopos a destacar (ICC, editada)

La surgencia, la poza (El “agujero”)

 

El Clot secándoseicono_BIOJunto con la charca de la pradera, es donde la vida presenta mayor efervescencia. Un aspecto de “abandono” rodea el lugar pues las masas de algas filamentosas ya secas tapizan la ribera y el prado. No hay renovación de agua alguna en ninguno de los tres biotopos que trataremos pero sin duda este es el peor parado en este sentido.

Pese a todo lejos de perecer, todavía crece la hierba buscando la luz en el fondo y compitiendo con las algas da cobijo a una masa ingente de zooplancton.

Un increíble equilibrio sostiene poblaciones de copépodos, cladóceros, larvas de insectos, de anfibios y sobretodo ostrácodos e hidrácnidos que aquí son los reyes.

 

La poza

 

La poza, Hydrachna sp., Etc...Una visión bastante pobre que no da fe de lo que ocurre a pequeña escala y para ello recurriremos un poquito a la técnica y le “daremos” al macro.

Esto ya es otra cosa… de locos. Cantidades ingentes de hidrácnidos (Hydrachna sp.) y ostrácodos en plena batalla capturando infusorios que a su vez se alimentan del abundante fitoplancton.

Es una lástima que no disponga de microscopio porque la verdadera biodiversidad se manifiesta a escala diminuta y aquí debe de ser espectacular.

 

Pese a todo, tampoco andamos mal de fauna tal es así que para aprovechar alguna foto tuve que desechar varias decenas: Imposible el enfoque, je…. Un par de imágenes más antes de pasar al siguiente biotopo:

La poza, vista cenital

La poza, vista general

 

El estanque (Cantera)

 

Estanque, canteraicono_BIOCambiamos de escala. Esta es la charca de mayor profundidad y superficie. Aparentemente menos poblada, la vegetación terrestre agoniza a una profundidad de unos dos metros y esto nos proporciona un paisaje de aguas abiertas en el que el predominio de los renacuajos de Bufo sp. (B. calamita?) se hace patente aunque también encontraremos esporádicamente larvas del omnipresente sapo partero (Alytes sp.).

Como charca temporal que es, carece de peces (No es zona de ciprinodóntidos) y aunque abunde el zooplancton, aquí lo hace en menor medida.

 

Parte de la ribera viene marcada por el corte de la antigua cantera y por tanto prevalece la roca viva sobre la que no se puede desarrollar vegetación alguna. Esto nos permite observar un biotopo pobre en el que destaca alguna herbácea terrestre y como no, multitud de renacuajos.

Estanque, ribera rocosa

Estanque, ribera rocosa

Y nos despediremos de este biotopo poco agraciado con las aguas abiertas. Lo haremos con una triste imagen también poco favorecida (“Mea culpa”)

Estanque, aguas abiertas

 

Charca temporal en pradera

 

icono_BIOPradera inundadaUn auténtico manicomio en el que todo se mueve a gran velocidad. Recalentado por el sol y evaporando agua a marchas forzadas sus organismos se afanan por completar su ciclo vital, hay prisa, mucha prisa por crecer y reproducirse porque en breve aquí crecerá la hierba renovada y los insectos terrestres recuperarán el dominio.

La actividad no es alta tan solo a nivel animal. El fitoplancton explota aprovechando aún su cada vez menor ventaja frente a las macrófitas que han sobrevivido y que ya hacen emerger algunos de sus tallos del agua lo que les permitirá captar todo el oxígeno y CO2 del aire que necesiten y multiplicarán si cabe la pérdida de agua:

Quedan días a lo sumo para que se restablezca de nuevo el dominio de la pradera, unos 20Cm. de columna de agua y por lo que veo juraría que las bestias acuáticas lo saben!

 

Pradera inundadaUn primerísimo plano algo desenfocado pone de manifiesto varias cosas. Aquí no hay espacio para fotografiar mucho más:

Una densa selva de plantas diversas, hierba y hasta musgos ofrece cobijo al zooplancton y superficies para alimentarse a las larvas de anfibios que en este caso y desgraciadamente, no tendrán tiempo de metamorfosearse.

Las altas temperaturas intervienen en el metabolismo de todo y el desenfreno gastronómico se hace evidente. De nuevo predominan los ostrácodos que pululan por doquier en forma de pequeñas esferas de color blanco o beige y que destrozan las fotografías y depredan los infusorios.

Pero fijémonos en esa bola fibrosa que aparece en la parte inferior de la imagen cubierta de Hydrachna sp. (Creo):

Cuando hablábamos de las sucesivas sustituciones de la cadena alimenticia en los diversos ciclos terrestre/ acuático decíamos que la muerte de unos generaba nutrientes en otros. Os presento un hermoso excremento de conejo.

Y los ostrácodos y ácaros acuáticos se lo comen? No exactamente, están devorando los infusorios que el excremento produce: Aquí todo se recicla!  Es por ello que un método habitual en acuarismo para producir infusorios consiste en sumergir estiércol seco en agua. No hemos inventado casi nada que en la naturaleza no haya prevalecido antes…

 

Y ahora si, seguimos con las presentaciones pues ya hace bastantes párrafos que os quiero enseñar a este individuo. Un crustáceo que parece venido del espacio, nos recuerda al trilobites, posee tres ojos y es pariente de los langostinos y las cochinillas de la humedad. He aquí la prueba de que en materia de evolución, un buen diseño perdura en el tiempo, os presento a un fósil viviente llamado Triops cancriformis (Triops para los amigos):

Triops cancriformis, pradera inundada

 

Triops en pradera inundadaComo casi todo lo que por aquí se mueve tiene un ciclo vital muy breve, se alimenta de materia orgánica en descomposición e infusorios y compite por tanto con todo lo demás que le rodea.

Estas escenas dan fe de la superpoblación que sufre esta charca próxima a desaparecer en la que la lucha por la supervivencia es constante…

 

…hasta el punto de que un renacuajo no pierde la ocasión de roer la superficie de su caparazón.

 

Y se encuentra en un momento crítico pues debe ovular y madurar sus quistes (Huevos) en la mayor brevedad posible porque también sucumbirá en la próxima batalla.

Triops en la pradera inundada

Triops en la pradera inundada

Y qué pasará con sus huevos? Pues los llaman quistes o huevos de resistencia por una curiosa razón, una estrategia de la que ahora hablaremos…

 

Pero, de donde sale toda esta vida?

 

Clot, mantilloEl caso de la terrestre es más evidente pues sigue rodeando todo el perímetro de la zona, consta de muchos efectivos voladores como los saltamontes, chinches, mantis y demás, algunos voladores circunstanciales como las arañas, pues el viento las transporta en muchos casos. Los incapaces de volar como límacos (Babosas), caracoles, lombrices, hormigas, Etc.. aunque sea a razón de unos pocos a varias decenas de metros por día, rápidamente colonizan la zona aunque en este sentido el tiempo no es determinante para la supervivencia como lo fue a la hora de huir de la inundación.

Es obvio que el aporte de fauna y semillas es constante en ambas circunstancias, cuando caen en seco prosperan y estando El Clot inundado, se ahogan o quedan a la espera de germinar.

 

Personalmente veo más interesante el otro sentido migratorio es decir, la rapidísima colonización del medio acuático y es una cuestión cargada de artimañas y estrategias, algunas inverosímiles.

 

Imagen superior: Una instantánea muy representativa en la que aparece en un mismo lugar un molusco terrestre (Caracol) en su hábitat y los cadáveres de un crustáceo acuático (Triops) que ya lo perdieron…

 

La colonización del estanque

 

Zapateros sustentándose en el agua (Llierca)Aunque ya tratamos en su momento este tema en el apartado de ecología del acuario, no lo hicimos considerando la desaparición del agua y esta anomalía presenta muchas adaptaciones.

Si decíamos que muchos insectos son voladores, también debemos incluir a los acuáticos con élitros y alas. Son unos cuantos como los zapateros, notonectas, ditiscos, ranatras, nepas… Estos pudieron huir en su estadio adulto cuando llegó la sequía y del mismo modo volverán. También lo harán otros invertebrados de vida anfibia como las arañas acuáticas.

Vamos a los que dimos por muertos ante la imposibilidad de emigrar. Algunos simplemente no emigraron, buscaron el lugar adecuado, redujeron su metabolismo y esperaron tiempos mejores.

 

Girino bajo piedraUn lugar privilegiado para este fin es bajo las piedras y troncos. Conservan la humedad necesaria para sobrevivir, aún siendo las piedras refractarias, su porosidad evapora agua descendiendo la temperatura en su base y la acumulación de hojarasca alrededor hace tanto de barrera contra el aire como aislamiento térmico: Es el lugar perfecto, este y claro está, bajo tierra. Vamos a echar un vistazo:

Bajo esta losa podemos apreciar a un girino en reposo. Pese a ser capaz de volar, por alguna razón que desconozco decidió quedarse a la espera. Se activará en cuanto caiga una tormenta como ocurrió al principio de este artículo.

 

Ostrácodos bajo piedraY esto qué es? Si, todas esas bolitas de colores son ostrácodos que han sellado sus valvas para conservar el agua como lo haría un mejillón en marea baja.

Otra estrategia sorprendente para preservarse del mismo modo que lo haría un caracol.

(En este caso no encontré moluscos acuáticos pero tampoco los busqué…, perdón)

 

De acuerdo, se activan en cuanto la zona se inunda pero entonces, qué comen? La pregunta del millón!

 

Algas deshidratadas sobre pastoDel mismo modo que las bacterias se enquistan, muchos infusorios también lo hacen. Muchas algas producen esporofitos, incluso las unicelulares. Todas estas “semillas” se hallan presentes en gran cantidad en el sustrato y aquella extraña cobertura seca de color verdoso que cubría la hierba contiene masas ingentes de esporas, quistes y demás recursos resistentes que generarán rápidamente tanto el fitoplancton como el zooplancton partiendo de huevos de resistencia.

Una vez rehidratados empiezan a reproducirse exponencialmente siempre que la luz, el oxígeno, la temperatura y demás nutrientes lo permitan.

Abundan los recursos? No habrá límite hasta agotar cualquiera de ellos. Podríamos decir que se trata de toda una “sopa deshidratada” esta vez sin sobre, capaz de generar un “microecosistema” completo!

 

Y eso de los huevos de resistencia? Ya han aparecido en varias ocasiones en este trabajo (Killis) y vamos a verlo un poquito más de cerca. Es una estrategia asombrosa fruto de la adaptación a climas extremos, en nuestro caso prolongadas sequías. Muy brevemente porque ya trataremos el zooplancton en otros temas, me voy a permitir el lujo con vuestro permiso de presumir del trabajo de mi amiga y colega Neli Martín a la que debo agradecer estas magníficas imágenes que valen más que mil palabras:

Daphnias. Neli Martin. Der. Res.

 

Tenemos aquí dos especies de Daphnia sp. o pulgas de agua adultas, las especies son lo de menos pues todas practican la misma estrategia. Superior izquierda: Daphnia pulex mostrando una cría ya desarrollada momentos antes de nacer. En condiciones normales (Benignas) las dafnias producen crías desarrolladas y autosuficientes. Cuando los parámetros del agua se ven alterados, indicadores de que se avecina una estación adversa, el animal produce un saco de huevos de resistencia (Adulto derecha). Una vez la madre muere y se descompone, estos huevos permanecerán en seco hasta volver a hidratarse. Llegado ese momento se iniciará el desarrollo embrionario que culminará con la eclosión de una nueva generación.

 

Sacos de quistes desecados de Triops longicaudatusDel mismo modo se reproducen multitud de especies. Otras en cambio tan solo producen quistes (Huevos de resistencia) y los adultos deberán morir y sus quistes pasar por un estadio seco para eclosionar llegada la estación húmeda. Es el caso de nuestro triops. (Se puede explicar con mayor rigor pero para eso se ha de ser limnólogo y no es mi caso…)

Imagen derecha: Sacos de quistes recolectados y desecados de Triops longicaudatus (Spreggo. CCBYSA3.0)

 

Y claro, volviendo y finalizando ya este tema pues toca incluir el testimonio de un drama que se viene produciendo cíclicamente desde la noche de los tiempos y que pese a sus tintes dramáticos ahora sabemos que constituirá el germen de una nueva generación:

Triops cadáver. El Clot

 

En esta imagen,  un cadáver de triops que guarda un tesoro consigo, los huevos desecados que producirán una nueva generación y a su alrededor? Podemos apreciar multitud de ostrácodos que han decidido reducir su metabolismo hasta que lleguen las lluvias o nuestro agujero decida inundar la zona. Y lo que no vemos? Pues aunque no lo veamos, esa arcilla está cubierta por esporas y huevos de multitud de microorganismos que deberán arrancar el sistema. Todo ello en una superficie de pocos centímetros cuadrados, de aspecto poco o nada interesante pero con un altísimo valor biológico.

 

IMPORTANTE: Levantar piedras para observar la fauna conlleva riesgos para nosotros y sobretodo para la propia fauna. Para nosotros por el riesgo de picaduras de arañas, escolopendras, etc… Y para la fauna porque el arrastre de la roca la puede herir o matar. Sopesar si seremos capaces de manipularla. Depositarla suavemente en su posición inicial pues dejarla caer podrá acabar con lo que se encuentre debajo. No colocarla en su mismo lugar es nefasto para aquellos organismos aletargados incapaces de moverse (Los que vemos y los que no vemos…) y como ahora ya sabemos, supone destruir un punto de vital valor ecológico. (Esto lo comento porque como en tantos otros lugares, ya me encontré todos los refugios de esta zona machacados)

El misterio de Bañolas (Banyoles) Las respuestas a varias incógnitas…

 

icono_GEOA estas alturas, aquellos que hayáis ido siguiendo nuestro viaje por el río Fluviá seguramente ya habréis deducido la respuesta al quebradero de cabeza que ha supuesto a los hidrogeólogos el origen del agua del lago de Bañolas. Numerosas teorías fueron postuladas ya desde el principio del siglo pasado, tras confirmar la correcta recientemente mediante el análisis de las aguas del Llierca. (Acertó el ingeniero L. Vidal Pardal allí por los años sesenta)

 

El agua del lago de Bañolas proviene mayoritariamente de la Alta Garrocha (Garrotxa) del río Llierca afluente del Fluviá, donde se filtra y discurre a través de una serie de canales subterráneos conectada con los acuíferos. El agua brota en tres niveles diferentes formando la cuenca lacustre, que se compone de los riachuelos de Espolla y Usall, las lagunas de Sant Miquel de Campmajor y el lago de Bañolas, pero también discurre agua superficial hacia el lago, a través de los riachuelos naturales que suponen el 10% de las aportaciones totales.

Qué tiene que ver el origen del agua de Bañolas con El Clot d´Espolla? Mucho… Pues nuestro agujero misterioso capaz de inundar la zona y crear un arroyo sin que haya llovido es lo que se conoce como “tropplein” o rebosadero en los momentos en que el agua del acuífero kárstico adquiere una presión elevada. Complicado? Van unos gráficos:

Esquema acuífero

 

He indicado con una flecha el origen, la captación del agua que proviene del macizo cárstico del Llierca. De modo muy esquemático he incluido un acuífero que se va rellenando lentamente gracias a las lluvias que caen en el Pirineo (Alta Garrocha). Lo más curioso del caso es que el cauce principal del Fluviá no tiene papel alguno en este asunto y es su afluente, a mayor altitud, el que vierte sus aguas.

Esquema acuífero lleno

 

Cuando descargan fuertes tormentas en el Pirineo el acuífero se llena entregando sus aguas en el lecho de Bañolas y otros puntos próximos de su cuenca. Los canales subterráneos tienen una capacidad limitada y cuando se colapsan por un exceso de caudal se produce una sobrepresión en todo el sistema cuya vía de escape o rebosadero es el Clot d´Espolla. A que es curioso?

Esto da respuesta también al extraño fenómeno de las aguas calientes que me permitió hacer fotos subacuáticas a unos confortables 20ºC cuando en el exterior hacía un frío que pelaba. Una vez deja de manar el agua deberán pasar varios días hasta atemperarse. Me confirman que el llenado del Clot con agua caliente facilita considerablemente la eclosión y producción inicial de plancton y fitoplancton sobretodo en invierno, algo que tan solo sospechaba y que propicia un bloom de grandes proporciones que ya determina una altísima productividad desde el primer momento.

Y ya puestos a elucubrar, especular, suponer… qué es lo único que tienen en común estas dos imágenes?

Poza, Llierca

Clot inundado, pradera

 

La primera es del Llierca, la segunda de aquí, el Clot d´Espolla acabado de resurgir. Para gustos, los colores… 😉

 

 

Texto: RCG. Zootecnia Doméstica
Imágenes: Fotografías varios autores y licencias, salvo ICC y Neli Martín, todas de RCG.CCBYSA3.0
Infografías: RCG. Der. Res.

Mapa_situacion_destacadaSituación

 

Estamos en Estanques y charcas temporales (Et1)

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  1. Juan Carlos Palau Díaz Reply
  2. Ramón Reply

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